
Escultura (Ecce Homo) del patrono de Riobamba, Señor del Buen Suceso.
En las redes sociales se discute la intervención de “buena fe” que realizó una anciana de 81 años a un Ecce Homo pintado en un muro de la iglesia del Santuario de Misericordia de la localidad zaragozana de Borja. Coincidiendo con el hecho, en Riobamba la escultura de un Ecce Homo es sometido a restauración. Se trata de uno de los iconos más importantes de la ciudad.
La escultura del Señor del Buen Suceso, patrono de la ciudad de Riobamba, es sometida a restauración desde este miércoles 22 de agosto. El lunes 13 del mismo mes, en el Monasterio de las Madres Concepcionistas se anunció la intervención del Ecce Homo. Michele Arroyo, técnica del Ministerio Coordinador de Patrimonio, comentó entonces que existía un presupuesto de 14.000 dólares y que las restauradoras Paulina Moreno y Nelly Peralta serían las encargadas de realizar el trabajo hasta el 5 de septiembre.

Bernardita Echeverría, abadesa de la comunidad concepcionista de Riobamba. (Foto: Carlos Chimborazo Gallegos)
Trabajo
Las técnicas restauradoras iniciaron el estudio previo de la imagen, para determinar el estado de la misma. Según versiones de las religiosas concepcionistas, la imagen, que data de 1650, no había tenido intervenciones; sin embargo, Paulina Moreno revisó con luz ultra violenta y pudo determinar que sí había recibido intervenciones en el cuerpo, posiblemente de hace un siglo. Pero, también confirmó que el rostro no había sido intervenido.
Criterio
La abadesa Bernardita Echeverría, encargada del Monasterio, al considerar la magnitud del trabajo y el significado de la imagen para la ciudad, pidió que la obra no se hiciera al apuro sino en forma minuciosa y bien hecha. Por este motivo el viernes 17 de agosto de 2012 se citó a una reunión en Quito entre las restauradoras y las autoridades del Ministerio Coordinador de Patrimonio para definir el presupuesto y los plazos.
Resultados
Luego de la reunión mantenida en Quito, quedaron establecidas las reglas claras para la intervención técnica del Señor del Buen Suceso. Paulina Moreno precisó que en la cita con las autoridades de Patrimonio determinaron ejecutar un estudio histórico de la imagen, a fin de conocer cómo empezó la multitudinaria procesión de Martes Santo el por qué de la devoción de los riobambeños. Finalmente, este miércoles 22 de agosto de 2012 empezó la intervención con la limpieza. El presupuesto de los 14.000 dólares será incrementado porque se realizará una completa intervención de la imagen con médicos especialistas.
Leyenda
Datos históricos revelan que aproximadamente “por el año 1650, la Reverenda Madre Abadesa del Monasterio recomendó a un mulato, que partió a Quito, que le hiciera trabajar en Quito una efigie del Patriarca San José. El recomendado cumplió muy puntualmente el encargo, buscó un escultor que se comprometió a entregar la obra en pocos días. Pasada la quincena, el mulato va a retirar la efigie, pero el escultor dice: “Señor, me ha sido imposible hacer su obra, porque la troza de madera la he encontrado tan dura que se me han roto tres azuelas por desbastarla y no he podido”. Entonces el mulato por cierta inspiración divina responde:
- Hombre, ya que usted no ha podido hacer un San José, quiero que me trabaje un Ecce Homo.
En efecto el artista empezó a trabajar e intenta nuevamente labrar aquella troza inflexible y la experimenta tan suave y tan blanda que sin dificultad ninguna hace una perfecta efigie del Ecce Homo”.
Como la escultura fue trabajada en los Chillos, cerca de Quito, debió llevarla a la ciudad para que la encarnacen. Hecho el encarne y pintada una que otra llaga, el pintor debió ausentarse pocos días. En uno de aquellos, notaron los vecinos, que la tienda parecía como iluminada por dentro y juzgando que sería el resplandor de las llamas de fuego que había prendido. Con el objeto de sofocar el incendio, rompieron las puertas de la oficina. Cuando ingresaron no encontraron rastro de incendio ni chispa de fuego, sino una hermosa imagen del Ecce Homo, concluida y muy perfecta y con todas las llagas (siendo así que el pintor había puesto nada más que algunas), fue indecible el estupor por y asombro de los compasivos vecinos, quienes comprendieron que esos resplandores eran un signo misterioso”.
La noticia de lo ocurrido se divulgó inmediatamente por toda la población y como consecuencia llegaron una multitud de gente a conocer la devota imagen del Ecce Homo, pensando trasladarla a alguna iglesia y con este intento acudieron muchos sacerdotes, tanto regulares como seculares; pero la efigie tenía tal peso que muchos juntos no consiguieron moverla. Mientras estaba en el empeño de levantar la imagen, entra en el taller precipitadamente, y abriéndose paso por entre la multitud, el mulato dueño de la obra y llegándose a la imagen le dice entusiasmado, “Señor, a Riobamba, a la Concepción de Riobamba”. Entonces, ¡oh portento! en presencia de un numeroso concurso, la efigie adelanta el pie derecho, como un ademán de dar un paso (antes de este suceso la efigie tenía ambos pies juntos) a punto que el mulato toma la efigie en sus brazos y sin ayuda de nadie condujo a Riobamba”, en honor a todos estos hechos lo denominaron Señor del Buen Suceso.
La multitudinaria procesión
El Señor del Buen Suceso, Patrono de la ciudad, fue rescatado de los escombros de la antigua Riobamba, sepultada por el terremoto el 4 de febrero de 1797, donde hoy es Cajabamba, cantón Colta, hasta ahora se ve el deslizamiento del cerro Cullca. En la actualidad está en el templo de la Concepción del Monasterio de las Madres Concepcionistas.

La ciudad protagoniza la procesión de Semana Santa. El Señor del Buen Suceso transita por las calles de la ciudad.
Para la procesión de Martes Santo, los devotos bajan al Señor, del altar mayor (cinco metros de alto), el ritual se cumple el lunes, primer día de la Semana Santa, el proceso empieza al finalizar la misa de las ocho de la mañana, a esa hora se cierran las puertas del templo. En su interior se quedan únicamente las personas más allegadas, alguien están por primera vez, quieren estar muy cerca de la imagen. Para bajar se utilizan sábanas y escaleras, en primera instancia dos hombres se suben a la parte alta, otras dos se ubican en la mitad y otras cuatro están en el piso, entre tanto, que los otros fieles tienen la mirada fija en patrono. Para la limpieza de la portentosa imagen utilizan algodón que posteriormente es entregado a los fieles como amuleto para todo el año. La emoción es tan grande que muchos derraman sus lágrimas. Para limpiar la imagen retiran todas las prendas y las potencias de su cabeza. Una vez que está totalmente limpia del polvo le vuelven a colocar las prendas, entre los presentes ubican en el anda más grande. Le adornan con flores, y queda listo, bajo la custodia de dos cucuruchos, ahí permanece dos días y una noche. A pesar de los centenares de años, la imagen está intacta. Al mirar de cerca las lesiones, a uno le remueve la conciencia por los crueles castigos recibidos en todo su cuerpo. Los fieles aducen milagros, oran pidiendo salud y trabajo para toda la familia. Las delegaciones que participan en la procesión superan las 120. No hay distinción de raza, sexo o edad. El recorrido dura cuatro horas, y al final se celebra la misa campal en la Plaza de la Concepción, a cargo del Obispo de la Diócesis de Riobamba.
Fuente: Carlos Chimborazo Gallegos.

Gracias =) es bueno saber que alguién busque las historias de nuestra ciudad
srs del mundo, por eso los riobambenos, puruhaes y chimboracences, sentimos y caminamos en el mundo vajo la mirada y luz de nuestro patrono el sr del buen suceso, y a el nos entregamos con fe y devosion porque sabemos de su amor y bendision a su ciudad. donde vive y en nuestros corazones eternamente.alabado sea tu padre dios nunca dejes de mirarnos con bendisiones, salud y tus portentosos milagros hoy y para siempre. desde ee uu ciudad de elizabeth nj. hoy 04/07/2013.att. jaime eduardo moreno.